¿Celebramos Halloween o Día de los Muertos?

 

 

La fecha de Halloween es uno de esas fechas para los Cristianos en la que brillamos por nuestra ausencia. Tradicionalmente, para los Cristianos estas fechas son días donde valientemente levantamos nuestras banderas evangélicas para demostrar que no aceptaremos rendir “culto a los muertos.” 

Pero tenemos que hacernos ciertas preguntas acerca de este tema. ¿Debemos celebrar estas fechas? ¿Podemos pedir dulces con nuestros hijos? Y si no debemos celebrarlo, ¿en dónde encontramos en la Biblia dicha prohibición? 

 

Bien, como siempre queridos amigos, permíteme recordarte dos cosas. Primero, la pregunta siempre es, ¿qué dice la Biblia? ¿De dónde sacamos que no podemos o debemos hacer tal o cual cosa? Y segunda, en Gracia Abundante jamás escucharás de mi boca decirte que debes o no debes hacer algo. Es una decisión individual, personal, voluntaria y bíblica. Tu decisión debe ser informada por la Biblia y debe ser una convicción no una imposición. 

 

Así que respondamos la pregunta de este día, ¿Debemos celebrar o no el Halloween o el Día de los muertos?

 

¿Qué dice la Biblia?

La Biblia es clara con respecto a cualquier contacto con el inframundo- es pecado. Sea adoración, oraciones, conversaciones, o cualquiera de sus derivados, la Biblia nos dice que es pecado. ¿Cómo lo sabemos? Porque la Biblia lo dice. En unos de los episodios más fascinantes de la Biblia, encontramos en 1 Samuel 28 al rey Saúl de Israel que por orden de Dios expulsó a todos los adivinos y encantadores de la nación.

 

Dios siempre ha sido claro con respecto a esto. Cuando Dios estaba dando órdenes a la nación de Israel, Dios dio una clara orden en Deuteronomio 18:10 y 11, “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.

De tal manera, que cuando Saúl fue rey de Israel, él rápidamente obedeció a Dios y sacó a todos aquéllos que se dedicaban a tal oficio. 1 Samuel 28:3 dice, “Ya Samuel había muerto, y todo Israel lo había lamentado, y le habían sepultado en Ramá, su ciudad. Y Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos.” 

 

Bien, entonces Saúl obedeció a Dios en sacar a todos esos individuos. Sin embargo, en una inesperada secuencia de eventos, Saúl va con una hechicera para consultar a los muertos, y ¡el rey Saúl comienza a hablar con un muerto! Precisamente lo que Dios no quería para su pueblo, y lo que inicialmente el rey Saúl había prohibido también, Saúl estaba haciéndolo. 

Para empeorar las cosas, la conversación con Samuel (el muerto que llegó a hablar con el rey Saúl) no fue nada agradable. Samuel rectificó que Saúl estaba pecando, y que estaba en total desobediencia contra Dios.

Saúl recibió muy malas noticias. 1 Samuel 28:19, “Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos.”

Saúl y sus hijos morirían como confirmación de que Saúl estaba pecando y que estaba en abierta desobediencia contra Dios. 

 

Bien, ¿qué tiene que ver esto con Halloween y el Día de los muertos? Mucho. ¿Sabes? Dios no ve este asunto a la ligera. Pretender que podemos hablar con muertos, pensar que podemos orarles, imaginar que nos visitan, o enseñar a nuestros hijos que tenemos un contacto gentil, ameno, y seguro con los muertos es anti-bíblico. 

De tal manera, que en estas fechas y en todos momentos, necesitamos recordar que Dios no ve esto a la ligera. Que Dios tiene un plan para cada persona y que después de morir tendremos que enfrentarnos con Dios, y lejos de que los muertos se vayan y regresen a la tierra, todos al morir seremos destinados a un lugar final y para siempre: cielo o infierno.

 

Entonces, ¿esto significa que no podemos pedir “calaverita” o participar de reuniones en el trabajo? No necesariamente. Permíteme explicar. 

 

 

La Libertad Espiritual 

Quiero dejar de nuevo muy en claro que ir o no a reuniones, a la escuela durante estos días, o a salir a pedir dulces, es decisión tuya. Cada padre y adulto Cristiano tomará su propia decisión. Pero el Apóstol Pablo nos ayuda mucho en 1 Corintios 8 con un asunto muy parecido a lo que pasa en nuestra sociedad en estas fechas. 

 

En esa iglesia, la iglesia de Corinto, había personas que no veían mal comer comida que había sido sacrificada a los ídolos paganos de la ciudad. Para ellos era muy normal ir a comprar esa carne, prepararla y comerla. Para otros era ¡una locura! ¡Cómo vas a comer comida que fue literalmente puesta en sacrificio a ídolos!

La tensión fue tal, que Pablo les tuvo que escribirles. Y la respuesta fue simple. En 1 Corintios 8:4 Pablo dice, “Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios.” Para Pablo era muy simple. Adelante. Coman de esa carne, porque aunque sabemos que fue ofrecida a los ídolos, nosotros sabemos que ¡no existen tales ídolos! Dios es el único y verdadero Dios, y ustedes no pecan al respecto.

 

Y ese es un principio que podemos aplicar en nuestra situación. No, no estamos hablando de comida- lo entiendo. Pero la idea es que tienes libertad de hacer ciertas cosas mientras no estés practicando algún tipo de idolatría, en nuestro caso, a los muertos o al mundo del más allá. Mientras entiendas y clarifiques a tus hijos la verdad de la Biblia, pedir dulces a personas no es necesariamente pecado. 

 

¡Pero mucha atención! Pablo también nos dice que la libertad que tenemos para hacer ciertas cosas, tiene limitaciones. Pablo explica que si “comer carne sacrificada a los ídolos causa que otros hermanos se confundan, entonces tenemos que dejar de comer esa carne” 1 Corintios 8:13.

¿Qué quiere decir esto? Que por amor a otros, podemos y a veces debemos dejar de hacer ciertas cosas aunque no sean pecado. 

 

Pero, queridos amigos, esto nace de un deseo de ayudar a otros, no de encontrar santidad por el hecho de no participar en las festividades del día de los muertos. ¿Sabes algo? El árbol de navidad, la celebración de los pasteles en los cumpleaños, y muchas otras cosas más, nacen de festividades paganas también, y sin embargo lo hacemos. ¿Por qué? Porque aunque esos hayan sido sus orígenes, TÚ no lo estás haciendo por esas causas. Tenemos esa libertad. No quiero que como iglesia caigamos en un extremo legalista ni tradicionalista de hacer las cosas o no hacerlas simplemente por tradición. 

 

Así que si quieres salir a pedir dulces con tus hijos, o si en la escuela te piden que lleven flor de cempasúchil, no es necesariamente un pecado a menos que lo hagas con la intención de conectarte con los muertos, o bien, que lo hagas sabiendo que hermanos en Cristo se están confundiendo debido a tus acciones. 

 

Si tienes alguna duda, por favor háblame o envíame un mensaje y con mucho gusto podemos platicar más de esto. 

 

Que la paz del Señor esté con ustedes.

 

Pastor Josué Ortiz.